USO DEL CASCO PROTECTOR
La ley Nacional de Tránsito obliga al uso de casco cuando se circula en motos o ciclomotores
La obligatoriedad de su uso parece lógica teniendo en cuenta que este tipo de vehículos no posee carrocería alguna que pueda servir de contención en caso de choque o vuelco, y que la sola pérdida del equilibrio en la moto puede significar un golpe en la cabeza contra el suelo. Sin embargo, las últimas mediciones de uso de casco realizadas por Luchemos por la Vida en la ciudad de Buenos Aires, indican que solamente el 56% de los conductores de motos o ciclomotores lo usan. En Río Cuarto, es preocupante la proliferación de comportamientos desaprensivos por parte de los motociclistas. En el 2008, de las 9 víctimas fatales resultado de accidentes en la ciudad, 7 conducían en moto. El fenómeno de las "picadas", si bien se ha reducido en gran medida, sigue presente.
¿Por qué usar casco?
Los cascos salvan vidas al evitar golpes y heridas en la cabeza, los motociclistas que no usan casco tienen mucho más alto riesgo de muerte o de sufrir lesiones permanentes.
Muchos conductores aducen diferentes motivos por los cuales no lo utilizan, los cuales no son reales ya que: El casco no afecta o reduce la visión del conductor. El casco reduce la sonoridad de los ruidos, pero no afecta la capacidad del motociclista de distinguir entre diferentes sonidos. Reduce el sonido del viento y protege la audición.
USO DE CINTURON DE SEGURIDAD
El cinturón de seguridad es la herramienta más eficaz en la prevención de las consecuencias de accidentes de tránsito. La ley Nacional de Tránsito obliga al uso de casco cuando se circula en motos o ciclomotores.
Más allá de la 'obligación legal', el uso de cinturón de seguridad, para todos los pasajeros de un vehículo, en forma permanente, tiene sentido aunque se trate de desplazamientos muy cortos, tanto en zonas urbanas como no urbanas.
¿Por qué usar el cinturón de seguridad? Para comprender la importancia del cinturón de seguridad es necesario saber qué ocurre dentro del vehículo durante un accidente. En realidad se producen dos impactos: el primero es el choque o colisión como tal, y el segundo, producido como reacción, es el choque de los ocupantes del vehículo con el vidrio del parabrisas, e incluso fuera del auto. Este segundo impacto es el que causa las lesiones, o la muerte. Las estadísticas demuestran que una persona despedida fuera del vehículo tiene 5 veces más probabilidades de ser muerta que aquélla que permanece en el interior del vehículo. Un golpe de este tipo yendo a sólo 50 km/hr equivale a caer desde el segundo piso de un edificio.
Sin embargo se estima que sólo 3 de cada 10 conductores y/o usuarios utiliza su cinturón de seguridad y en la ruta apenas 6 de cada 10.
En Río Cuarto, la mayoría de las veces en las que se labra un acta a un conductor por distintas infracciones, éste tampoco lleva el cinturón colocado, lo cual agrava la falta. En Argentina, la mayoría de los accidentes ocurren en intersecciones de áreas urbanas, esto rompe con la idea de que el cinturón sólo es necesario en las rutas.
Como usar el cinturón de seguridad en forma adecuada 1. Regulación del asiento: En primer lugar debe posicionarse el asiento y el respaldo de forma que resulte cómodo.
2. Movimiento del cinturón: Asegurarse que las correas se deslicen suavemente, que el cinturón no esté torcido y que no frote contra ninguna arista rígida.
3. Posición: El uso adecuado ayuda a eliminar la incomodidad. Hay que colocarse el cinturón pasando la correa entre la base del cuello y el hombro, observando que lo sujete firmemente pero no lo apriete. Engancharlo en el dispositivo provisto para esa función al costado del asiento.
4. Enganche
Verificar que al enganchar el cinturón, éste quede correctamente bloqueado. Los niños y el cinturón.
En primer lugar, los niños SIEMPRE deben viajar en el asiento trasero del vehículo, exceptuándose solamente aquéllos de cabina simple.
* Los niños que van en el asiento delantero tienen más probabilidades de resultar heridos o muertos que los que van en el asiento trasero.
* SIEMPRE que viajen en automóvil deben ir con protecciones adecuadas, de acuerdo a su peso y su estatura.
USO DEL CELULAR AL CONDUCIR
Hablar por el móvil y conducir equivale a hacerlo bajo los efectos del alcohol. En ambos casos, se cometen el mismo tipo de errores.Si al momento de conducir, se mantiene una conversación telefónica, la actividad cerebral reduce hasta un 37% la atención dedicada a conducir. El problema no sólo está en el hecho de tener que sostener el aparato, sino que es también influyente el nivel de distracción, lo cual también aplica en los elementos como los “manos libres”. Más grave aún, la desviación de la vista cuando se escribe un mensaje de texto.
Por otro lado, el conductor que utiliza el celular mientras conduce, pierde el 50% de la visión (aunque crea estar atento) y el 50% de la audición normal.
Si bien algunos artefactos que permiten hablar por teléfono de modo más "cómodo" en el vehículo, están autorizados legalmente, en algunos países ya se aplica la prisión a quienes conduzcan utilizando el celular.
CONSUMO DE ALCOHOL Y CONDUCCION
Está claro que la conducción bajo los efectos del alcohol, afecta notablemente las capacidades motrices, de coordinación y de pensamiento del conductor. El 65% de la gente piensa que una copa de bebida alcohólica no afecta sus sentidos para conducir.
Efectos del consumo de alcohol:
En Río Cuarto, uno de cada cuatro conductores no supera el test con el que se mide el índice de presencia de alcohol en sangre. Un 25% de los conductores que se desplaza por la ciudad, principalmente de madrugada, lo hace con sus capacidades disminuidas por el alcohol. Si bien se ha reducido este índice, nuestra ciudad presenta uno de los más altos del país.
En marzo se retuvieron 139 licencias de conducir por detección de una cantidad de alcohol en sangre superior a la permitida (0.2 ml).
Las 139 actas correspondientes se labraron en 555 controles individuales, los cuales fueron realizados en 16 días de ese mes.
Tales datos marcan una mejoría respecto de una medición realizada en el pasado mes de noviembre, cuando se comprobó que un 40% de los volantes riocuartenses no pasaban el test.
Los controles se ejecutan en 4 días de la semana, rotativos, con un promedio de 60 tests por cada uno.